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UN RINCÓN PARA ORAR

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario (VER AQUÍ) por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

sábado, 23 de septiembre de 2017

¡TRANSFORMAME, SEÑOR, EN BUENA SEMILLA!

Soy semilla lanzada a boleo sobre la tierra. Y, también soy consciente que puedo caer en tierra buena, pero también en tierra mala. Puede, incluso, quedarse sobre la orilla del campo y ser alimento de pajarillos del campo. Hoy te pido, Señor, que hundas mi pobre vida en tierra buena. En esa tierra donde pueda echar raíces profundas hasta el punto de, bien abonada y alimentada por el agua de la Vida de la Gracia, ser fértil y dar buenos y hermosos frutos.

Soy consciente, Señor, de mi pobreza y de mi vulnerabilidad. Soy tierra seca, de poca profundidad; terreno pedregoso, lleno de zarzas y sin posibilidad de dar buenos frutos. Por eso, mi súplica de hoy va dirigida precisamente a eso, a pedirte que conviertas mi tierra mala en tierra buena y fértil. Necesito esa tierra buena de la Vida de la Gracia, que sólo Tú, Señor, puedes darme.

Riega mi humilde tierra con tu Gracia, Señor, y fertilizada. No permitas que, distraído por las apetencias y pasiones que me inclinan a este mundo sea arrastrado a mala tierra, y mis pobres raíces se queden al borde de los caminos y sean devoradas por los pajarillos del campo; o en terreno pedregoso que, siendo poco profundos, me ahoguen y sequen por falta de humedad. No permitas, Señor, que mis frutos queden en la mediocridad de una vida instalada, tibia y sin esfuerzo quedándose en la esterilidad.

Dame la paciencia y la perseverancia  de soportar mis debilidades y levantarme desde mi fragilidad herida y tocada por el pecado. Fortaléceme en la esperanza y afirma mi débil fe, Señor. Apóyala sobre roca, esa roca de tu Palabra, y revísteme de tu Gracia para que ilumine mi pobre vida y la asista con la sabiduría del discernimiento, diferenciando lo bueno y lo malo; lo hermoso y lo mediocre.

Yo, Señor, quiero ser semilla buena y, hundida mis raíces en ella, dar hermosos y buenos frutos para tu Gloria. Pero, no basta sólo con mi voluntad. Necesito tu Gracia, Señor, porque sin Ti nada soy. Tú, Señor, eres mi Creador y mi Hacedor, y sólo en Ti podré vencer mis miedos, mis debilidades, y mis pecados. Dame, pues, Señor, la Gracia de ser semilla plantada en tierra buena, para que mis frutos sean también buenos. Amén.

viernes, 22 de septiembre de 2017

EL VIVIR DE CADA DÍA


HOY A LAS 09:00 HORA PENINSULAR, 08:00 HORA CANARIA, REZO DEL SANTO ROSARIO POR LA DEFENSA Y UNIDAD DE LA VIDA Y LA FAMILIA. ÚNETE A LA HORA QUE PUEDAS Y DESDE DONDE PUEDAS.


La vida se compone de segundos, horas y días. Y la suma de muchos días dan como resultado el tiempo que tu vida tiene para merecer, por la Misericordia de Dios, la vida eterna. Porque, Dios la ha dejado en tus manos. No podemos perder de vista que no la merecemos, pero eso no debe tampoco hacernos olvidar que se nos ha dado libertad para elegir recibirla o rechazarla.

Y de eso se trata cada día. Porque, cada día tenemos esa nueva oportunidad de irnosla ganando. Y sin hacer heroísmo ni grandes cosas, sino simplemente tratando de vivir como Dios manda. Es decir, de forma humilde y viviendo desde el amor de Dios y llevándolo a Él como primero en nuestra vida. Vida que orientamos desde Él como Primero, y después todo lo demás.

Y eso no es fácil, porque nosotros estamos manchados por el pecado, y sometidos a las debilidades humanas, que nos superan y nos someten haciéndonos caer en la tentación y desobedeciendo los mandatos del Señor. Esta esclavitud nos hace caer y cometer muchos errores y pecados. Nos tienta a poner en el primero de los lugares de nuestros objetivos a nosotros mismos, nuestros egoísmos, y nos enfrenta a nuestros hermanos.

Por eso, nuestras oraciones de hoy, Señor, van dirigidas a que nos des la Gracia de renunciar cada día a esas pequeñas pasiones y egoísmos que tratan de apartarnos de Ti y del servicio y amor a los demás. Son pequeñas cosas de cada día, pero que nos cuestas grandes esfuerzos y que también dan buenos y grandes testimonios. Danos, Señor, esa Gracia de doblegar nuestros instintos, nuestras pasiones, nuestros egoísmos, nuestras ambiciones, poderes, soberbias, suficiencias...etc.

Y, en la lucha de cada día, Señor, sostenemos con esperanza y paciencia nuestra confianza en Ti, para que, poco a poco, al nacer de cada día, nuestras actitudes se parezcan un poquito más a las Tuyas. Gracias Señor.

jueves, 21 de septiembre de 2017

NO ME MOVERÉ HASTA QUE NO RECONOZCA MIS PECADOS

Mientras no me considere pecador no buscaré donde limpiar mis pecados. O dicho de otra forma, mientras no reconozca que mi situación me lleva a la destrucción y perdición, no buscaré la salvación. Supongo que, no sólo Mateo, sino todos los demás reconocieron su situación de pecado, y, por supuesto, buscaron una solución de salir de esa situación.

Cualquiera ha podido experimentar que el desamor no genera paz ni sosiego. Es más, inocula remordimiento e intranquilidad.  Llena tu vida de inseguridad y de tristeza. Buscas reconciliarte y amar. Experimentas que el hombre necesita ser amado y amar. Porque es el amor lo que te mueve a darte, a servir, a dar sentido a tu vida y a mover todos tus resortes por vivir y amar.

Es el amor el que forma la familia y se proyecta en los hijos. Unos esposos necesitan proyectar su amor en sus hijos, porque en ellos mismos se agota. Necesitan amarse para amar y darse a los hijos, y a la familia y a los demás. El amor te levanta y te mueve a caminar. Por eso, mientras no estés en el camino del amor estarás impaciente y en actitud de búsqueda.

Esa situación nos descubre nuestras propias miserias, porque experimentamos que para amar necesitamos una fuerza especial y exterior que nos ayude a amar. Nuestra debilidad humana está sometida y esclavizada a las pasiones y sensualidades de este mundo, y, para liberarnos necesitamos la Gracia de Dios. Experimentado eso, seguimos al Señor y le pedimos que nos ayude a liberarnos de todo aquello que nos aprisiona y nos somete.

Te pedimos, Señor, que nos des un corazón humilde y misericordioso, para, reconociéndonos pecadores, pobres e indefensos, podamos, como Mateo, escuchar tu voz y seguir tus pasos, y compartir toda nuestros esfuerzos con una verdadera actitud misericordiosa con todos aquellos que caminan con nosotros en busca de la verdad, libertad y vida. Amén.