ULTIMAS REFLEXIONES

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UN ROSARIO CADA VIERNES

Cada viernes, hora peninsular 09:00, en Canarias a las 08:00, y en cualquier otra parte del mundo la que mejor puedan elegir, nos unimos en el rezo del Rosario por la unidad de todos los creyentes, por la familia natural, hombre - mujer, por la vida y por la libertad de educación de los hijos.

Desde tu casa, online, desde tu trabajo, desde tu hospital y enfermedad, desde myfeeling, desde todas los colectivos y asociaciones, desde donde quieras que estés, tú también puedes unirte en este clamor al Padre, unidos a María Santisíma, para que el Espíritu Santo nos dé la capacidad y la luz de salvaguardar la vida y los valores morales y naturales que la dignidad de las personas hemos recibido de nuestro Padre Dios

lunes, 21 de abril de 2014

GRACIAS SEÑOR POR DEJARTE VER



Gracias Dios mío por tu Resurrección. Gracias porque por tu gloriosa Resurrección tenemos nosotros la esperanza de resucitar también. Gracias Señor por dejarte ver en los apóstoles, pues son ellos los que nos han transmitido a través de la Iglesia sus testimonios de tu Resurrección.

Pedro y Juan corrieron, avisados por las mujeres, desesperados hacia el sepulcro. Y lo vieron vacío. Entonces sus ojos se abrieron y entendieron aquello que antes no entendían: Tu Resurrección. Y a lo largo de sus vidas, junto a los demás apóstoles y discípulos, dieron su vida proclamándote y anunciando al mundo tu Resurrección.

Hoy la celebramos nosotros y queremos llegar también un día a estar con ustedes junto al Padre también celebrándola, pero en esa hora, para siempre y en plenitud de gozo y alegría. Danos, Dios mío, el don de la fe y la perseverancia de permanecer fieles a tu Voluntad dando testimonio de tu Amor amando a los demás. De manera especial a los más pobres y excluidos.

Señor, que no nos dejemos llevar por las comodidades de este mundo ni tampoco por las seguridades. Danos la sabiduría y la fuerzas de poner nuestra seguridad en tu Amor. Amén.

domingo, 20 de abril de 2014

GRACIAS SEÑOR POR TU ESPERANZA



¿Qué sería de nosotros, creyentes, si la piedra del sepulcro hubiese permanecido cerrada? ¿Dónde y qué hubiésemos hecho? ¿A dónde hubiésemos ido? ¿Cómo sería el mundo de hoy? ¿Habrían derechos humanos? ¿En quién nos apoyaríamos para proclamar el amor y la verdad? ¿Existiría la verdad?

Todas esas preguntas y muchas más nos haríamos todos aquellos que hoy gozamos y saltamos de alegría ante la experiencia de la Resurrección del Señor. Porque Él ha dado sentido, esperanza y alegría a nuestra vida. No es el mundo y menos la muerte quienes tienen la última palabra. Es el Señor Jesús, el Hijo de Dios Vivo quien ha hablado con la Resurrección y muriendo por cada uno de nosotros, los hombres, en la Cruz.

Él ha vencido a la muerte y nos promete que nosotros también la venceremos si caminamos en Él y vivimos en Él. Es el Amor que vence al desamor; es la Verdad que vence a la mentira; es la Justicia que vence a la injusticia; es la Vida que permanece en nosotros para siempre si creemos en Jesús y vivimos a su estilo.

Aumenta Señor nuestra fe y muévenos a vivir en el amor por tu Espíritu y tu Gracia. Amén.

sábado, 19 de abril de 2014

ESPERAMOS EXPECTANTE LA RESURRECCIÓN



No cabe ninguna duda que tenemos ventaja a los apóstoles y discípulos de Jesús, pues mientras ellos no se habían enterado de la promesa de la Resurrección sus esperanzas no eran las mismas que las que hoy tenemos nosotros. Ellos se sintieron derrotados y algunos emprendieron el camino de regreso a su vida anterior, y otros, asustados, permanecían escondidos y atemorizados.

Hoy nos puede esta pasando lo mismo. Muchos somos indiferentes a actualizar esta vivencia y esperanza de Resurrección, otros ni se enteran de qué va la celebración, y algunos pocos tratamos de vivenciar, vivir y actualizar la esperanza de que resucitaremos victoriosos para una vida gloriosa y eterna junto al Señor.

Hoy pedimos para que todos despertemos a la fe y a la esperanza de encontrar lo que buscamos. Y todos buscamos la felicidad eterna en plenitud. Y sabemos por propia experiencia que este mundo nos la ofrece adulterada, falseada y aparente, porque la realidad vivida en nuestra propia carne es otra. 

Por eso, consciente de que sólo Tú Señor nos das Vida Eterna y gloriosa, ponemos nuestra vida en tus Manos y nos confiamos a tu Palabra y Amor. Amén.